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¿Examen de seno? Sí, se debe hacer

*Actualizado el 24 de septiembre de 2020

Para la detección del cáncer de seno, el mejor planteamiento es una colaboración entre usted y su proveedor de atención médica.

Las mamografías pueden detectar tumores antes de que se puedan palpar.  Pero los autoexámenes mensuales pueden ayudarle a notar cambios en los senos que luego debe comunicar a su médico. Como la mayoría de las mujeres jóvenes no se hacen mamografías, el cáncer de seno se detecta por primera vez cuando una mujer nota un bulto o cambio en el aspecto o la sensación en su seno, pezón o la zona de las axilas.

Ya no se requieren exámenes regulares de los senos realizados por su ginecólogo o médico de atención primaria porque la investigación no muestra que proporcionen un beneficio claro. Sin embargo, todas las mujeres deben estar familiarizadas con la apariencia y la sensación que sus senos suelen tener e informar cualquier cambio a su proveedor de atención médica de inmediato.

“Aunque los autoexámenes no pueden reemplazar la necesidad de mamografías regulares”, dice la Dra. Carmen  Calfa, una oncóloga médica de seno en Sylvester Comprehensive Cancer Center, “usted puede ser proactiva con su salud al incorporar autoexámenes en su rutina de bienestar y tomar decisiones informadas con su médico”.

Cómo completar un examen de seno

El mejor momento para hacerse un autoexamen de seno es cada mes de tres a cinco días después de que su período comience, cuando los senos no estén tan sensibles o abultados. Si ya no tiene un ciclo menstrual, complete su autoexamen el mismo día de cada mes.

  • Primero, acuéstese boca arriba.
  • Coloque su mano derecha detrás de su cabeza.
  • Con los dedos medios de la mano izquierda, presione firmemente hacia abajo con pequeños movimientos para examinar todo el seno derecho.
  • Luego, siéntase o párese.
  • Palpe su axila porque hay tejido mamario en esa zona.
  • Apriete el pezón suavemente.
  • Repita el proceso en el seno izquierdo.
  • Luego, párese frente a un espejo con los brazos a los lados.
  • Mire sus senos para observarlos desde arriba.
  • Observe sus pechos en el espejo.
  • Haga lo mismo con los brazos levantados por encima de la cabeza.

La Dra. Calfa les recuerda a sus pacientes que “el método más eficaz es familiarizarse con lo que es normal para sus senos”.

Qué debe buscar:

  • Un abultamiento en el seno (una vez que sepa lo que es normal y saludable para sus senos, estará mejor preparada para notar cualquier bulto nuevo que requiera un examen adicional por parte del médico).
  • Sensibilidad en el pezón o un bulto.
  • Engrosamiento dentro o cerca del pecho.
  • Engrosamiento dentro o cerca de la zona de las axilas.
  • Piel del seno, la areola o el pezón que se vuelve escamosa, enrojecida o hinchada o protuberancias, poros dilatados o picaduras (parecidas a la piel de una naranja).
  • Hoyuelos en cualquier parte del pecho.
  • Inflamación inexplicable de el seno, especialmente si es de un solo lado.
  • Contracción inexplicable de el seno, especialmente si es de un solo lado.
  • Cambios en la simetría de los senos.
  • Secreción del pezón, especialmente si está clara o sangrienta.
  • El pezón se vuelve ligeramente hacia adentro o está invertido.

Qué hacer si nota cambios en los senos

Si nota alguno de los cambios mencionados anteriormente en el seno, consulte a su médico inmediatamente para un examen y una posible mamografía. Si encuentra un bulto, no se asuste porque 8 de cada 10 bultos no son cancerosos.

“No tenga miedo de que un profesional médico le haga un examen de los senos”, aconseja la Dra. Calfa. “Estar informada es la mejor manera de tomar las riendas de su salud y responder de inmediato cuando sea necesario”.


Dana Kantrowitz es una escritora colaboradora para UMiami Health News Blog.


 

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