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Los cambios en la dieta pueden ayudar a las personas con colitis ulcerosa

Adoptar una alimentación baja en grasas y alta en fibras puede mejorar la calidad de vida de los pacientes con colitis ulcerosa (ulcerative colitis, UC), incluso aquellos que se encuentran en remisión.

la dieta

El gráfico circular revela las asociaciones interdependientes entre la dieta, la microflora y los metabolitos.

Ese es el hallazgo de un estudio publicado en Clinical Gastroenterology and Hepatology dirigido por Maria T. Abreu, MD, profesora de medicina y profesora de microbiología e inmunología en University of Miami Miller School of Medicine.

“Los pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal siempre nos preguntan qué deben comer para mejorar sus síntomas”, dijo la Dra. Abreu. “Lamentablemente, ha habido muy pocos estudios realmente buenos que brinden esa información”.

El trabajo de la Dra. Abreu está cambiando eso.

El estudio actual analizó a 17 personas con UC, un tipo de enfermedad inflamatoria intestinal (inflammatory bowel disease, IBD) que puede causar una serie de síntomas, que incluyen diarrea con sangre, cólicos y dolor abdominales. La UC de cada participante estaba en remisión o se consideraba leve, con relativamente poca diarrea, sangrado o dolor.

  • Un grupo consumió una dieta alta en fibras, frutas y verduras y baja en grasas, con solo el 10 % de las calorías provenientes de las grasas.
  • El segundo grupo consumió una dieta que incluía mayores cantidades de frutas, verduras y fibras que la alimentación estadounidense estándar. Alrededor del 35 % al 40 % de sus calorías provenían de la grasa.
  • Luego, los participantes cambiaron a la alimentación opuesta durante las cuatro semanas siguientes.

Todos los alimentos fueron suministrados en los hogares de los participantes.

la dieta

La dieta estadounidense estándar mejorada (improved standard American diet, iSAD) tenía 35 % a 40 % de calorías provenientes de grasas, mientras que la dieta baja en grasas (low-fat diet, LFD) tenía 10 % de calorías provenientes de grasas.

Los investigadores observaron las dietas de los participantes previas al estudio y utilizaron cuestionarios para medir su calidad de vida en función de su bienestar físico, social y emocional. Los cuestionarios se entregaron al inicio del estudio y cuatro semanas después de seguir cada dieta. Los participantes también se sometieron a pruebas de sangre y heces durante el mismo período para buscar marcadores de inflamación y verificar el equilibrio de sus bacterias y metabolitos intestinales, algo que puede afectar la salud digestiva.

“Los resultados fueron fascinantes y nos muestran qué tan mal comían los pacientes al inicio del estudio”, dijo la Dra. Abreu, quien también es directora del University of Miami Health Systems Crohn’s and Colitis Center.

la dieta y colitis ulcerosaAmbas dietas suministradas tenían significativamente más porciones de frutas y verduras en comparación con sus dietas al inicio del estudio.

Quizás lo más importante es que demostraron que mejorar la dieta puede mejorar su bienestar general. Tanto las dietas bajas en grasas como las altas en grasas tenían más frutas y verduras y fibra que las dietas de los pacientes al inicio del estudio. Ambas dietas del estudio fueron bien toleradas y dieron como resultado una mejor calidad de vida para los sujetos del estudio en comparación con las dietas al inicio del estudio, que fueron significativamente menos saludables. Sin embargo, en la dieta baja en grasas, los participantes también tenían niveles más bajos de inflamación y signos de mejoría en el desequilibrio bacteriano en el tracto gastrointestinal. Lamentablemente, a muchos pacientes con colitis ulcerosa se les dice que eviten las frutas y verduras, que parecen ser muy beneficiosas.

Los hallazgos sugieren que las intervenciones en las dietas podrían beneficiar a los pacientes con UC que se encuentran en remisión y, quizás, también a otras formas de IBD.

“Ahora estamos probando una dieta similar en pacientes con enfermedad de Crohn, pero agregando un componente psicológico para ayudar a seguir una dieta saludable a largo plazo”, dijo la Dra. Abreu.

El nuevo estudio de la Dra. Abreu, financiado por Helmsley Charitable Trust, involucrará a 160 pacientes con enfermedad de Crohn en los próximos tres años.


Escrito originalmente por Inventum

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