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Viajar en la era de COVID-19

¿Debería usted cambiar sus planes de viaje de verano?

Hasta en los mejores tiempos, viajar presenta retos para la salud. Interrumpe su rutina y horario de sueño. Le pone opciones alimenticias poco saludables y lo expone a gérmenes. Todo esto debilita su sistema inmunológico. Si se agrega COVID-19 a la mezcla, se lee como un itinerario de alto riesgo.

¿Esto significa que tiene que quedarse en casa este verano o en otoño?

Depende, dice María Luisa Alcaide, M.D., directora de la Unidad de Investigación de Enfermedades Infecciosas de University of Miami Miller School of Medicine.

“Hasta que encuentren tratamientos eficaces y una vacuna, o veamos que los números globales de COVID-19 disminuyen significativamente, prefiero que las personas se queden cerca de casa”, dice la Dra. Alcaide. Entonces, debe sopesar los riesgos frente a los beneficios. Es posible que tenga que viajar por trabajo o para ayudar a un pariente. Tal vez la salud emocional de su familia se beneficiaría de un cambio de escena después de semanas de refugiarse en casa.

“Si decide viajar, acepte que tendrá que hacerlo de una manera diferente este año”, dice la Dra. Alcaide.

Entonces, viajar en la era del coronavirus se ve diferente, pero ¿qué tan diferente?

Planificar y actuar en consecuencia

“Evalúe sus factores de riesgo y los de las personas con las que viaja o visita. La mayoría de las personas experimentan síntomas leves y se recuperan en casa. Las personas mayores de 65 años y aquellas con afecciones como diabetes, obesidad, enfermedad cardíaca o pulmonar tienen un riesgo mucho mayor de enfermarse gravemente si se infectan con COVID-19. Este no es el año para llevar a toda la familia a ver a la abuela o visitar parques temáticos con su adolescente diabético”, afirma la Dra. Alcaide.

Del mismo modo, contemple los posibles destinos cuidadosamente. “No quiere contraer el coronavirus a cientos o miles de millas de distancia de su médico habitual. Tratar con un hospital diferente y posibles cargos fuera de la red solo aumenta el estrés. Y si usted es asintomático o en las primeras etapas del virus, corre el riesgo de propagarlo a otras comunidades”.

¿Hacerse la prueba antes de la salida le ayudará a evitar estos obstáculos?

“Las pruebas que se hacen antes de viajar indican que uno no tiene una infección activa en el momento del viaje. Aún puede infectarse durante el viaje. Debería ponerse en cuarentena mientras espera los resultados de la prueba. Además, tenga en cuenta las restricciones a las que estará sujeto a su regreso a casa. Puede que tenga que ponerse en cuarentena por sí mismo, no pueda regresar al trabajo o su empleador pueda deducir los días de vacaciones del tiempo que pasa en cuarentena”.

Cuando piensa en viajar durante una pandemia, la Dra. Alcaide aconseja verificar el mapa del Rastreador de datos COVID de los CDC y Travel.State.Gov para conocer la prevalencia de enfermedades y las advertencias de viaje. “Algunos destinos pueden requerir prueba de haberse hecho el examen o requieren que se ponga en cuarentena por 14 días a su llegada. Algunas fronteras y ciertas rutas de avión pueden estar cerradas.” Consulte el sitio web del departamento de salud de su destino y con sus aerolíneas para obtener información actualizada.

Si desarrolla signos de enfermedad antes de irse, no importa cuán leve sean, llame a su médico. Su sistema inmunológico debe funcionar bien antes de su salida; usted no deseará propagar la enfermedad a otras áreas e infectar a otras personas.

Como parte de su planificación, infórmese sobre las políticas de cancelación de los hoteles o vuelos. Es posible que quiera comprar un seguro de viaje si cubre cancelaciones relacionadas con la salud.

Entonces, ha decidido viajar. ¿Y ahora qué?

La Dra. Alcaide aconseja los viajes nacionales en vez de los internacionales y, si es posible, conducir a su destino. “Los cruceros son ambientes donde las infecciones se contagian rápidamente. Ese es el caso con COVID-19. Si hay un brote durante un crucero, existe el riesgo de no poder bajar del barco, como hemos visto recientemente”.

Es un poco menos cauteloso con respecto a los aeropuertos y aviones. “Se están fortaleciendo los procesos de higiene y limpieza, y se requieren máscaras”.

Es más fácil evitar las multitudes en los viajes por carretera. Puede reducir aun más su exposición al traer su propia comida o pedir comida para llevar. Si viaja de vacaciones, elija un destino menos concurrido donde pasará más tiempo al aire libre. Evite pararse en filas o mezclarse en multitudes. Si se hospeda en un hotel o resort, llame con anticipación para preguntar si están abiertos y para preguntar sobre sus protocolos de salud y seguridad. Muchos han fortalecido las prácticas de limpieza.

Viajar por placer nos permite dejar atrás las preocupaciones cotidianas.

Este año, sin embargo, debe seguir las normas de seguridad donde quiera que vaya. Mantenga un distanciamiento social de seis pies o más, lávese las manos con frecuencia, use desinfectante para manos cuando sea necesario, use una máscara en público y evite tocarse la cara. Empaque muchas máscaras y toallitas desinfectantes para limpiar las superficies de alto contacto. “Existe alguna evidencia de que las varitas de luz germicida UV-C matan eficazmente las bacterias en las superficies, pero para las superficies comúnmente tocadas, las toallitas desinfectantes o los productos de limpieza regulares son altamente efectivos”. Si está volando, la Dra. Alcaide aconseja limpiar los reposabrazos, las bandejas, las pantallas táctiles y las hebillas de los cinturones de seguridad con un paño desinfectante. Pasar por la seguridad es otra cuestión. No hay forma de evitarlo, pero puede minimizar su tiempo en línea al solicitar un pase T.S.A. PreCheck.

Cuidar su salud, cerca o lejos de su hogar, es la mejor manera de protegerse contra el virus. Duerma lo suficiente, coma alimentos saludables, limite o evite el alcohol, haga ejercicio regularmente y controle el estrés. (Haga clic aquí para obtener más consejos de viaje saludables).

¿Qué pasa si se enferma mientras viaje?

Ha tomado todas las precauciones. ¿Qué sucede si desarrolla un resfriado o una tos sospechosa?

“No se asuste, pero no se demore. Tómese la temperatura: un termómetro debe estar en su kit de viaje. Si es normal o sus síntomas son leves, llame al centro de atención de urgencia o clínica sin cita previa más cercanos. Solicite hablar con un proveedor de atención médica a través de una cita de telemedicina. Si eso no está disponible, póngase una máscara y vaya al consultorio. El proveedor le hará una serie de preguntas y puede hacerle una prueba para detectar el virus. Si tiene una fiebre alta, tos y falta de aliento, diríjase a la sala de emergencias más cercana”.

Hasta que obtenga los resultados de su prueba, deberá estar en cuarentena, al igual que sus compañeros de viaje. Si el resultado es positivo, se debe someter a cuarentena durante 14 días, incluso si eso significa no llegar a su destino por estar encerrado en una habitación de hotel. Si se recupera solo o necesita hospitalización depende de su edad, afecciones médicas subyacentes y la gravedad de los síntomas.

Todas estas precauciones lo desaniman para viajar, ¿no?

“Al igual que otros virus, COVID-19 probablemente llegó para quedarse. Sin embargo, volveremos gradualmente a un estilo de vida menos restrictivo. Al igual que otras instituciones médicas académicas, los investigadores de la facultad de medicina Miller están estudiando este virus para desarrollar soluciones. Lo venceremos o al menos lo controlaremos como lo hemos hecho con muchas otras enfermedades”, dice la Dra. Alcaide.

Afortunadamente, el condado de Miami-Dade ofrece muchas opciones para las vacaciones. “La evidencia no sugiere que el virus se transmite a través del agua. Uno está a salvo en la playa o en bote, pero solamente si se mantiene al menos a seis pies de distancia de los demás, dentro o fuera del agua o esperando en una fila”, dice la Dra. Alcaide. Sea estratégico durante sus vacaciones cerca de casa. Vaya temprano y salga antes de que esté lleno. Y trate de evitar los baños públicos, puestos de comida, fuentes de agua, parques acuáticos atiborrados, puertos deportivos y piscinas públicas”.

La Dra. Alcaide dice que hay una tendencia a olvidar las precauciones y arriesgarnos más cuando viajamos. “No debemos olvidar que este virus es altamente contagioso y capaz de causar enfermedades graves y la muerte. Y todavía no tenemos un tratamiento o vacuna eficaz”.

No se puede negar el impulso emocional que produce el viajar. Sin embargo, si decide quedarse quieto, su mente puede deambular incluso si su cuerpo se queda en casa. Aproveche este tiempo para planificar una futura excursión. No hay daño ni riesgo en ser un viajero de sillón.

Para hacerse la prueba de COVID-19, llame a su médico o al 305-243-0164 para una cita de telemedicina de UHealth Virtual Clinics.

 


Nancy Moreland es colaboradora habitual de UMiami Health News. Ha escrito para varios sistemas de atención médica importantes y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. Sus escritos también aparecen en el Chicago Tribune y U.S.News & World Report.


 

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